Orígenes
Religiosamente parecen tener su origen en el hallazgo por
Santa Elena de la cruz donde murió
Cristo, pero lo cierto es que el arraigo popular de la fiesta proviene de ciertas celebraciones de los romanos.
La historia, con mucho de leyenda, narra como en el emperador
Constantino I el Grande, en el sexto año de su reinado, se enfrenta contra los
bárbaros a orillas del
Danubio,
en una batalla cuya victoria se cree imposible a causa de la magnitud
del ejército enemigo. Una noche Constantino tiene una visión en el cielo
en la que se le apareció una brillante la
Cruz de Cristo y encima de ella unas palabras, "
In hoc signo vinces" (
Con esta señal vencerás).
El emperador hizo construir una Cruz y la puso al frente de su
ejército, que entonces venció sin dificultad a la multitud enemiga. De
vuelta a la ciudad, averiguado el significado de la Cruz, Constantino se
hizo bautizar en la religión cristiana y mandó edificar iglesias.
Enseguida envió a su madre, Santa Elena, a Jerusalén en busca de la
verdadera Cruz de Cristo. Una vez en la ciudad sagrada, Elena mandó
llamar a los más sabios sacerdotes y logró hallar el lugar donde se
encontraba la Cruz, pero no estaba sola. En el
monte Calvario,
donde la tradición situaba la muerte de Cristo, encontró tres maderos
ensangrentados ocultos y para descubrir cuál era la verdadera cruz donde
falleció Cristo, colocó una a una las cruces sobre personas enfermas, e
incluso muertos, que se curaban o resucitaban al tocar la cruz que
había sido la de Cristo. A partir de ahí nace la veneración a la Santa
Cruz, ya que Santa Elena murió rogando a todos los que creen en Cristo
que celebraran la conmemoración del día en que fue encontrada la Cruz.
Actualmente, la liturgia cristiana ha
eliminado esta fiesta de su calendario, quedando unificada con la fiesta de
la Exaltación de la Santa Cruz, celebrada el 14 de septiembre, fiesta de origen similar.